
La incorporación de 50 nuevos bomberos al Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) ha abierto un debate sobre la situación laboral de la plantilla. El sindicato LCT advierte de que los profesionales que recibieron sus diplomas esta semana tienen condición de interinos y considera que su llegada no supone necesariamente un incremento real del número de efectivos.
La organización sindical cuestiona así el anuncio realizado por el presidente del Principado, Adrián Barbón, sobre el refuerzo del servicio de emergencias.
Desde LCT reclaman una planificación de empleo a cinco años que permita dar estabilidad a la plantilla y afrontar las necesidades de personal del SEPA a medio plazo.
El sindicato considera necesario abordar la temporalidad y establecer una planificación que garantice la continuidad de los efectivos y una estructura de personal estable.