
La Policía Nacional ha detenido en Melilla a 73 personas por su presunta participación en una trama organizada que habría defraudado más de 3,5 millones de euros a la Seguridad Social mediante falsas bajas laborales y cobros irregulares de prestaciones.
La investigación ha destapado un sistema en el que los implicados se daban de alta como autónomos en actividades como albañilería, peluquería o trabajos de almacén, pero establecían bases de cotización muy superiores a los ingresos habituales de esas profesiones. En algunos casos llegaban a fijarlas en 4.000 euros.
Pocos días después de iniciar la actividad, comunicaban supuestos accidentes o problemas de salud que les impedían trabajar y solicitaban la baja laboral. De esta manera comenzaban a cobrar prestaciones calculadas sobre esas elevadas bases de cotización.
En muchos casos se utilizaban supuestos accidentes de tráfico, en los que otros miembros de la trama aparecían como testigos. Algunas de las personas investigadas también figuraban contratadas por empresas de terceros, lo que les permitía percibir una segunda prestación al tramitar la baja como trabajadores por cuenta ajena.
La investigación apunta además a la participación de un grupo reducido de empresarios que realizaban esas contrataciones pocos días antes de que los beneficiarios solicitaran las bajas.
Los agentes también detectaron irregularidades en la documentación médica. Muchos de los investigados vivían en el mismo distrito, tenían vínculos familiares y acudían al mismo centro de salud. Un facultativo que atendía a buena parte de ellos está igualmente investigado. Entre las anomalías encontradas figura la utilización de una misma resonancia magnética en distintos expedientes.
La trama habría contado con la intervención de una persona que se encargaba de gestionar la documentación y los trámites administrativos. Según la investigación, este individuo, que no estaba colegiado como gestor administrativo ni como abogado, habría desempeñado un papel principal en la organización.
La operación policial se ha saldado con 73 detenidos y una persona investigada que no fue arrestada. Además, los agentes registraron la oficina del principal investigado e intervinieron abundante documentación en papel y en formato electrónico que será analizada.