Asturias sigue destacando en algunos de los aspectos que más valoran sus habitantes, como la seguridad, el entorno y la educación. Sin embargo, las dificultades relacionadas con el empleo, la salud y las relaciones sociales lastran su posición en el conjunto de España.
El Principado obtiene 102,94 puntos en el Indicador Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística. La cifra supera la media nacional, que se sitúa en 101,74 puntos, aunque coloca a Asturias en el séptimo puesto entre las comunidades autónomas.
La clasificación refleja una evolución desfavorable respecto a años anteriores. En 2012, Asturias llegó a ocupar la segunda posición, pero desde entonces ha ido perdiendo puestos en esta comparativa.
La seguridad, uno de sus puntos fuertes
El análisis de los distintos ámbitos evaluados sitúa a Asturias entre las comunidades con mejores resultados en seguridad física y personal. En este apartado alcanza 106,24 puntos, frente a los 100,26 de la media española, y ocupa el segundo puesto, solo por detrás de Cantabria.
También obtiene resultados superiores al promedio estatal en condiciones materiales de vida, educación, medioambiente y gobernanza y derechos básicos.
La experiencia general de la vida se mantiene igualmente por encima de la media nacional.
El empleo y las relaciones sociales, entre los puntos débiles
La situación cambia en otros aspectos. Asturias presenta resultados inferiores a la media española en salud, trabajo y ocio y relaciones sociales.
En salud registra 101,60 puntos, frente a los 104,42 del conjunto del país, y ocupa el puesto 15 de la clasificación autonómica.
El trabajo y las relaciones sociales también aparecen entre los ámbitos más desfavorables, en los puestos 12 y 13, respectivamente.
Estos resultados muestran que, pese a mantener una valoración global positiva, Asturias tiene dificultades en aspectos que influyen directamente en el día a día de sus habitantes.
El indicador del INE permite observar así una realidad con luces y sombras. El Principado conserva fortalezas importantes, pero los problemas relacionados con el empleo, la salud y la vida social siguen pesando en su calidad de vida.