La Asociación Fraternidad prepara su plan de futuro con la participación de las personas con discapacidad

La Asociación Fraternidad ha iniciado el proceso para definir las líneas de trabajo que marcarán su actividad entre 2027 y 2030. La entidad quiere construir su próximo plan estratégico contando con la participación de las propias personas con discapacidad, sus familias, profesionales, socios, ayuntamientos y otras organizaciones de su entorno.

El punto de partida ha sido la jornada «Los siete rumbos hacia la fraternidad que queremos», celebrada en el Centro de Apoyo a la Integración de Villamil, en Serantes, Tapia de Casariego.

La inauguración contó con la participación de la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Nerea Monroy, que destacó la importancia de que las personas con discapacidad tengan voz y capacidad de decisión en todos los asuntos que afectan a sus vidas.

Monroy también puso en valor la trayectoria de Fraternidad en el acompañamiento a las personas con discapacidad y sus familias, así como su apuesta por una participación efectiva. En este sentido, destacó que las propias personas con discapacidad formen parte de la junta directiva de la asociación.

El proceso de elaboración del nuevo plan busca recoger las distintas opiniones y necesidades de quienes forman parte de la entidad y de su entorno. La intención es establecer objetivos compartidos para los próximos cuatro años y reforzar ámbitos como la autonomía personal, la inclusión, la accesibilidad y la participación en la comunidad.

La iniciativa se enmarca en la apuesta por un modelo en el que las personas con discapacidad no sean únicamente receptoras de apoyos, sino protagonistas de las decisiones sobre su propio proyecto de vida.

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