La Guardia Civil ha intervenido 1.184 kilos de cocaína que viajaban ocultos en un pesquero atracado en el puerto de Santa Pola, en Alicante. La operación se ha saldado con diez personas detenidas y otra investigada por su presunta relación con el tráfico de drogas.
El cargamento estaba repartido en 40 fardos, escondidos en diez recipientes de grandes dimensiones que se encontraban parcialmente cubiertos con redes de pesca para dificultar su detección.
La investigación comenzó a principios de año, después de que los agentes recibieran información sobre el posible uso de embarcaciones pesqueras para introducir droga por la costa alicantina.
El pesquero levantó las sospechas
El 18 de septiembre, los investigadores detectaron movimientos sospechosos de una embarcación frente a la costa de Alicante. El pesquero navegaba en dirección a Santa Pola y fue sometido a vigilancia hasta su llegada al puerto.
Una vez atracado, efectivos del Servicio Marítimo Provincial y de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Alicante accedieron a la embarcación y localizaron los recipientes con la cocaína.
En la primera fase de la operación fueron detenidas tres personas. También se realizaron registros en dos viviendas, una en Elche y otra en Santa Pola, donde se intervinieron una embarcación, un vehículo y una motocicleta.
Una red con funciones repartidas
Las pesquisas permitieron a los agentes identificar una estructura en la que, presuntamente, cada implicado tenía una función. Unos se encargaban de recoger y trasladar la droga por mar, mientras que otros prestaban apoyo desde tierra y vigilaban los movimientos en el puerto.
La investigación continuó con una segunda fase que permitió detener a otras siete personas e investigar a una más.
A los implicados se les atribuye un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas. La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión de cuatro de los detenidos.